Un comentario previo

Creería que nadie va a disentir si desde estas líneas afirmaramos que pese a los esfuerzos de Microsoft (si hablámos de Windows), sus "navegadores nativos" hace años que sucumbieron a la hegemonía de Chrome. Y si al ámbito de GNU/Linux nos referimos, ahí podemos afimar que Firefox es el monarca indiscutido, al menos como navegador por defecto en el noventa por ciento de las distribuciones. Y sus razones las tiene si apreciamos sus virtudes, de hecho, era el navegador por defecto (versión Nightly) en Auxtral 1 (ushuaia).

Despues de estos dos últimos browsers nombrados viene una segunda línea que la integran varios navegadores, todos buenos productos, que tal vez encabecen Chomium y Opera mas otros que considero no necesario enumerar ya que todos los conocemos.

Lo comentado hasta acá parece dejar claro que ambas plataformas nombradas, además de Mac OS, tienen resuelto y no con pocas opciones lo referente a la disponibilidad de aplicaciones para conectarse y navegar la web. Pero fue en 2016 que irrumpió en escena como resultado de un proyecto comenzado un año antes el navegador que aquí nos ocupa, Brave-Browser.

Fue una tade de principios de julio de 2019, mientras se testeaba y teminaba de la configuración de la versión 2 de Auxtral (Antares) que recibí un mensaje de WhatsApp de un colaborador que decía:

- Esperá, tenemos que probarlo e incluír este navegador en la distribución.

Eso significaba un problema, no por el trabajo de quitar una aplicación e instalar otra en el sistema, sinó por el hecho de que estaba previsto que Auxtral 2 apareciese ente 48 y 72 horas después de el lanzamiento de Debian 10, previsto para el día 6 de ese mes, y en la "home" de este sitio hacía mas de veinte días que habíamos colocado un reloj en cuenta regresiva que anunciaba la llegada de Antares a las 00:00 hs (UTC) del día 10 de julio. Lo cierto era que de ninguna manera estaba dispuesto a incluír un software sin haberlo antes testeado durante varios días, o sea, había que postergar el lanzamiento. Finalmente así se hizo, se fijó fecha para el día 1 de agosto, y se decidió probar Brave no solo en GNU/Linux sino también en al menos una máquina con Windows 10 y otra con Windows 7. Hoy, a mas de un año lo que se rescata es la convicción de que fue sin dudas un gran acierto, valió la postergación del lanzamiento, la espera, y resultó un experiencia muy placentera conocer y probar Brave. Y al menos por lo que a nosotros nos consta, Auxtral fue la primer distro con Brave-Browser. Si así no fuere, pido disculpas a los responsables de alguna distribución que pueda haberlo hecho antes.

 

Una vez instalado

Lo primero que se nota al abrir por primera vez Brave es el criterio minimalista, racional y oedenado que usaron en el diseño de la interáz. Y cuanto importa este punto? -Mucho, en mi caso como arquitecto mucho. La calidad del diseño de los espacios que habitamos en nuestra vida diaria es fundamental por lo que ellos transmiten y por lo tanto influyen en nuestro estado y predisposición, y sin duda en el mundo de hoy la interfáz de las aplicaciones que usamos en nuestros dispositivos se ha convertido en un elemento mas de nuestro habitat. Y si bien poco mas, poco menos, casi todos los navegadores cuentan con un diseño mas que aceptable, en este aspecto Brave saca el primer paso de ventaja respecto del resto.

 

 

Basado en Chromium, hace posible la instalación de todas las extensiones que están disponibles en él y en Chrome, salvo el adblocker ya que Brave lo trae activado por defecto de forma nativa. Esto último es una de las características que lo destacan al otorgarle velocidad en la carga de las páginas web que muestran anuncios sin nuestro consentimiento. Cada vez que abras una nueva pestaña vas a ver una imagen como la siguiente:

 

 

En la parte superior izquierda verás tres indicadores numéricos, los que te indican:

-La cantidad de "rastreadores y anuncios" bloqueados

-El "ancho de banda" que ahorraste por esos bloqueos

-Tiempo estimado que hubieses perdido si no hubiesen sido bloqueados

Debajo de esto aparece una línea de íconos, estos te indican las páginas de uso mas frecuente.

.También es remarcable (mira bien el primer punto) no solo bloquea anuncios, sino que es un herramienta inteligente que pone freno a los "rastreadores" para proteger tu privacidad. y acá ya estamos viendo algo que lo distingue mucho de Google Chrome, y es que mientras los muchachos de Mountain View actualizan su “términos y condiciones“ (esas hojas que nadie lee nunca), desde marzo se le permite a Google usar todos tus datos, recabados de cualquier plataforma y con cualquier propósito. Bueno, Brave basado como dije justamente en Chromium, mejora la privacidad y seguridad, además de bloquear la publicidad invasiva.

Esta herramienta de bloqueo, podés configurarla facilmente accediendo desde el menú de la esquina superior derecha y seleccionando "AdBlock de Brave", y desde la pantalla que se abre configurarlo a tu necesidad o gusto personal:

 

 

+ Intimidad y Privacidad

Este es el punto más fuerte de Brave con respecto a la privacidad respecto de otros navegadores disponibles. Con él, se puede utilizar dos tipos diferentes de "pestañas privadas". A la primera se accede haciendo click en "Nueva ventana privada", utiliza una tecnología sin seguimiento similar a la ventana de incógnito en Chrome.

 

 

A la segunda opción accedemos seleccionando "Nueva ventana privada con Tor", lo que hace es que el usuario se convierta en alguien completamente anónimo o invisible para el proveedor de servicios, el empleador o el sitio web que está visitando. Para ello aprovecha la tecnología del conocido programa de la cebolla, un clásico entre los que intentan esconder todos sus pasos por la red.

 

 

Creación de perfiles

Tambien tiene la opción de crear un perfil completamente nuevo, que es como si instalásemos Brave desde 0. Accedés a esta opción desde el mismo menú. Una vez creado podés elegir un perfil u otro desde la barra principal, con las configuraciones que hayas hecho de cada uno. Además se puede elegir un avatar para cada perfil creado facilitando su identificación.

 

Y además, te paga por navegar con él... (*)

Sí, Brave paga en su propia cripto y promueve usarla para darle propinas a tus sitios y creadores de contenidos favoritos.

El negocio más rentable de internet es sin dudas la venta de publicidad, Google factura miles millones de dólares al año, solo por ese rubro, y es que Internet se convirtió en la marquesina mas grande del mundo.

El sistema de recompesas para los usuarios se basa en BAT (basic atention token), un token que funciona sobre la blockchain de Ethereum. Por un lado, Brave permite que los usuarios que den su consentimiento para ver publicidades reciban a cambio una suma mensual de este token que es convertible a dólares. Y por otro, permite usar los BAT obtenidos para contribuir a creadores de contenido.

Lo único que se necesita para cobrar las recompensas ya sea por crear contenido o por navegar es crear una billetera de criptomonedas. En este caso, Brave (disponible para Android, iOS, OSX, Windows y Linux) se asoció con una compañía que provee una bastante sencilla y fácil de usar: Uphold

(*) Tenés que verificar que el servicio de anuncios este habilitado en tu país

 

Sacando algunas conclusiones

Es sin lugar a dudas un navegador excelente + un bloqueador de publicidad que funciona de forma impecablemente correcta.

La interfáz es estética, simple, intuitiva y con un criterio muy organizado. Desde un punto de vista que siempre es subjetivo, la juzgo como excelente. Creo que se destaca notablemente del resto, con un diseño muy inteligente y con personalidad propia que no pierde de vista la estructura organizativa de Chromium, lo que facilita notablemente la adaptación operativa a Brave.

El hecho de poder ajustar los escudos en cualquier momento según se necesite o se prefiera hace que la navegación sea inmejorable.

Para los que utilizan el navegador Tor, puede sen una alternativa interesante el hecho de tenerlo incorporado (tipo 2 en 1) y ahorrase la instalación de este.

El consumo de recursos no es ni bueno ni malo, es al menos en nuestro caso, que lo testeamos en GNU/Linux, Windows 10 y W7, puntos mas puntos menos algo superior al de Firefox y Chromium.

Para ser mas precisos, elegimos una PC promedio, ni la de W7 + Auxtral XFCE con un Céleron dual core de 2.5 Ghz y 4Gb de ram, ni la i7 con 16 Gb de ram. Acá tomamos lo que medimos en una i3 3.3 Ghz con 8Gb de ram a 1066 mhz con Auxtral Cinnamón + W10. En este último SO, que consume mas recursos que Auxtral Cinnamon, con nueve pestañas de distintos sitios abiertas (iguales en los tres), incluyendo una página con radio en streaming, en promedio: 1.269 Mb de Brave, contra 1025 Mb de Firefox +23,8% y 1012 Mb de Chromium, + 25,4%.

Ahora bien, si tomamos esta máquina en situación hipotética real de trabajo, como por ejemplo si al mismo tiempo tenemos abierto el "procesador de texto" de la suite ofimática, una modesta app de calculadora, mas un programa de edición de imágenes o una aplicación CAD, obtenemos un consumo de RAM (8 Gb. instalados), de aproximadamente 2,7 Gb en el caso de Chromium o Firefox, y de 3,0 Gb con Brave. En definitiva un uso del 33,75% de memoria en el caso de los primeros, y un 37,5% en el caso de Brave. Lo que considero muy justificable si tenemos en cuenta lo que este navegador nos ofrece a cambio de un exiguo 3,75% de RAM.

 

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Lo probamos, nos gustó, lo adoptamos y lo disfrutamos!!! Hacelo Vos...

 

 

mg
Porque lo elegimos!!!